¡El hombre va a acabar con todo!
¿Cuanto más se tiene que destruir, cuantos seres vivos más tienen que morir para que paremos está destrucción masiva, para que reaccionemos?
Lo que está pasando en Casanare me parece indignante, injusto. Siempre está el hombre destruyendo su propio hogar. ¿Cómo podemos estar tan callados y tranquilos mientras vemos a nuestros animales morir? ¿Cómo podemos estar tan callados y tranquilos mientras destruimos y dejamos que destruyan nuestro país, nuestro planeta, nuestro hogar?Se va acabando ya desde hace tiempo parte de nuestra fauna, se va alterando el clima y dañando nuestra tierra, pero como pronto es el mundial, como hubieron elecciones, como hay tantas y tontas distracciones todos se callan y esperan, esperan tranquilos mientras ven como se explotan y se agotan nuestros recursos.
¡Despertemos!
Seguimos aquí sin hacer nada, dejando pasar el tiempo y eligiendo a malos gobernantes, que en vez de preservar nuestro entorno, colaboran a destruirlo, lo venden, se lo dan a extranjeros que cada vez se enriquecen más junto con ellos mientras que bajan los salarios y aumenta el trabajo de nuestros campesinos.
Somos un país inconsciente, que se hace el inocente, el que no ve ni escucha nada de lo que pasa porque vivimos "conformes" con lo que nos dan, que no es lo justo, vivimos "felices" con el teatro que nos venden, fútbol, reinados, reality shows, el opio del pueblo. Sin embargo, somos un país con infinitas posibilidades y oportunidades, un país hermoso, pero si no despertamos, si no reaccionamos y cambiamos, si no hacemos algo pronto, vamos a acabar por completo con lo bello de nuestra patria; en eso de acabar con la patria ya vamos muy avanzados, con toda la tragedia en Casanare, y no solo en Casanare, en muchas partes más; me atrevo a decir que cosas así no pasan sólo en Colombia, estamos plagados de casos como estos alrededor del mundo, por nuestra negligencia, nuestra ignorancia, no vamos a destruir poco a poco, más temprano que tarde si seguimos así, destruyendo e ignorando nuestra tierra, al fin y al cabo destruyéndonos a nosotros mismos.

